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5 Cosas que las cadenas de comida rápida no quieren que sepas

Mujer comiendo

¿Quién no ha apelado por la comida rápida cuando tiene prisa y necesita tener algo en el estómago? Es muy difícil que alguien diga que nunca ha comprado nada en alguna de estas cadenas, así sea un helado… Has sido víctima de estas gigantescas corporaciones cuyo único fin es que siempre vuelvas a sus locales. La industria de la comida rápida está plagada de leyendas urbanas y secretos que muchas veces ponen los pelos de punta, y los pesos pesados de esta multimillonaria industria no quieren que tú, el consumidor, te enteres de dichos secretos.

Pero como en el mundo moderno cada vez es más complicado ocultarle algo al público, algunos trapitos sucios de los restaurantes de comida rápida han salido a la luz. Entérate de 5 de estos secretos:

 La comida sabe igual por una razón

Comerte un combo de cualquier cadena de comida rápida está lejos de ser una experiencia gourmet: todo sabe igual. La hamburguesa, los Nuggets, las patatas fritas… No importa si pides lo mismo en otro local o en una sucursal de otro país, el sabor a “comida rápida” persiste.

Combo
Crédito: McDonald’s

 La razón de esto es que esta comida es preparada de forma que estimula a nuestras papilas gustativas para hacernos comer más. El hipotálamo, un área del cerebro que tiene un papel preponderante en la regulación del apetito, es sobre estimulado por la mezcla de sabores diseñada en laboratorio de estas comidas: el funcionamiento de esta región del cerebro se altera, haciéndote más difícil parar de comer cuando ya estás satisfecho.

Está diseñada para que comas rápido

Mujer comiendo

Tu cerebro tarda 20 minutos en recibir la señal de que tu estómago ya está lleno. La comida rápida está diseñada para que no tengas que masticar mucho, haciéndote comer más rápido, lo que resulta en que termines comiéndote ese helado que no habías pedido en un principio para “terminar de llenarte”, cuando fisiológicamente sí estás satisfecho.

No te ofrecen extras porque seas un cliente especial

Crédito: Cbslocal.com
Crédito: Cbslocal.com

Te los ofrecen porque saben que se te hace difícil decir que no, en especial cuando tienes una fila de otros clientes detrás de ti y no puedes ponerte a pensar mucho. Un estudio de la Universidad del este de Illinois descubrió que la gente consume 85% más de lo que tenían pensado si un empleado les ofrece extras.

Tu refresco está más sucio que un retrete

Crédito: Mercola.com
Crédito: Mercola.com

Las máquinas de hielo son difíciles de limpiar, y ten por seguro que los empleados no se esfuerzan mucho por hacerlo. En 2012, una niña de 12 años (sí, leíste bien), llamada Jasmine Roberts sintió curiosidad al respecto, por lo que recolectó muestras de las máquinas de hielo de 5 restaurantes de comida rápida y las comparó con muestras de agua de los retretes de esos mismos restaurantes: descubrió que el 70% de las muestras de hielo tenían más bacterias perjudiciales que el agua de los retretes.

Se encontró especialmente altas concentraciones de E. Coli, bacteria encontrada en desechos humanos y que puede causar infecciones intestinales.

Hamburguesas ¿“A la parrilla”?

Hamburguesa
Crédito: Rtoronto.ca

Para todos es conocido que la publicidad de la cadena Burger King busca diferenciarse de McDonald’s vendiéndonos que ellos cocinan sus hamburguesas a la parrilla, pues podrían no ser más que una estafa: la carne viene precocinada y con las marcas de asador ya hechas. Pero, ¿Qué hay del sabor? Pues eso es gracias a aditivos que dan el sabor ahumado. Tu hamburguesa “A la parrilla” jamás fue relamida por el fuego del asador de los comerciales.

Sin duda, la próxima vez que se te pase por la cabeza pasar por el local de comida rápida más cercano lo pensarás dos veces.

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